Actualización de la tesis del portafolio: ciberseguridad, acciones sensibles a las tasas y centros de datos
Una postura cautelosa, pero invertida: mantener la mayor parte del dinero en finca raíz y efectivo, con apuestas en acciones repartidas entre ciberseguridad, papeles castigados que son sensibles a las tasas y hardware para centros de datos.
- La ciberseguridad gana en cualquier escenario: si la inteligencia artificial sigue volviéndose más inteligente, necesitará más protección, y si se estanca y se abarata, de todos modos todo seguirá necesitando protección.
- Las acciones sensibles a las tasas, como Tesla, las solares y las compañías hipotecarias, son hoy el rincón más odiado del mercado, y precisamente por eso podrían rendir frutos si los rendimientos de los bonos ya tocaron techo.
- Los rendimientos de los bonos del Gobierno, cerca del 4,85 %, podrían estar incorporando en exceso la idea de que el conflicto con Irán y la inflación durarán para siempre; las declaraciones de Trump sobre cheques de estímulo por 5.000 dólares los volvieron a empujar al alza.
- Los papeles de centros de datos, como Broadcom y AMD, lucen baratos y podrían repuntar de nuevo con el entusiasmo en torno a una salida a bolsa de OpenAI, pero el repunte se acaba si las cifras de Anthropic se debilitan.
- Conviene evitar las acciones baratas de consumo con márgenes estrechos; un rebote impulsado por un rescate en una compañía como Red Robin no arregla un balance deteriorado.
Perspectiva: La finca raíz parece estar cerca de un mínimo de ciclo, porque una recesión llevaría las tasas hacia cero, así que el plan es mantenerse invertido en acciones, pero con posiciones de tamaño reducido.