Denunciante afirma que las investigaciones de Trump sobre antisemitismo en universidades carecían de pruebas
Una abogada de carrera del Departamento de Justicia sostiene que el grupo de trabajo sobre antisemitismo del gobierno de Trump presionó a universidades de la Ivy League para que llegaran a costosos acuerdos sin pruebas de irregularidades: un mal negocio para las universidades que pagaron y un golpe a la credibilidad de la aplicación federal de los derechos civiles.
- Una queja presentada por Haley Van Arum, exabogada de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, señala que los investigadores no encontraron pruebas de antisemitismo sistémico en Brown, y que Columbia y Harvard nunca fueron investigadas a fondo.
- Aun así, las agencias federales congelaron miles de millones de dólares en subvenciones y contratos, empezando por un puñado de universidades y ampliándose a decenas, hasta que la mayoría llegó a un acuerdo.
- Brown pagó decenas de millones y Columbia pagó cientos de millones, además de aceptar cambios en el plan de estudios y en las políticas sobre protestas, pese a tener altas probabilidades de ganar en los tribunales.
- Harvard, en cambio, litigó y ganó: un juez declaró ilegal la congelación de fondos, decisión que el gobierno está apelando.
- La queja también describe un plan para entrevistar a profesores musulmanes y de estudios sobre Medio Oriente en Brown en busca de declaraciones que pudieran catalogarse como antisemitas; no se encontró nada.
Perspectiva: La apelación en el caso de Harvard y cualquier seguimiento del Congreso a la queja determinarán si las universidades que ya pagaron tienen argumentos para recuperar algo de ese dinero.