La economía de Japón empieza a resquebrajarse
La moneda y el mercado de bonos de Japón se están agrietando al mismo tiempo, y esa es una mala noticia para las acciones, los bonos y las tasas hipotecarias de Estados Unidos, porque gran parte de la inversión global se financió con dinero japonés barato.
- El yen japonés cayó a su nivel más débil frente al dólar en 40 años, mientras que las tasas de interés de Japón se disparan hacia niveles de crisis.
- Durante décadas los inversionistas tomaron prestados yenes al 0% y compraron acciones, bonos y Bitcoin de Estados Unidos —el llamado "carry trade"—, inyectando billones a los mercados de todo el mundo.
- Ahora las tasas de Japón por fin están subiendo, así que el país les está ordenando a sus gigantescos fondos de pensiones y de seguros vender activos estadounidenses y traer el dinero de vuelta a casa.
- Japón es el mayor tenedor extranjero de deuda estadounidense, por lo que, a medida que deja de comprar (o empieza a vender), Estados Unidos tiene que ofrecer tasas más altas, lo que encarece los costos hipotecarios allí.
- Cada vez que en el pasado el yen se disparó con rapidez (1998, 2008, 2020, 2024) algo estaba estallando en los mercados globales, y esta vez un yen más fuerte es precisamente el objetivo de Japón.
Perspectiva: Si Japón logra repatriar su dinero y fortalecer el yen, se prevén mayores costos de endeudamiento en Estados Unidos y un riesgo real de que el carry trade se desarme y sacuda los mercados globales.