La apuesta silenciosa de Wall Street es el bloqueo

Nov 03, 2026

Es día de elecciones, y el argumento que circula en los mercados va contra la intuición. Durante dos años Donald Trump ha tenido la Casa Blanca, la Cámara de Representantes y el Senado, y el S&P 500 sube más de un treinta por ciento desde su investidura. La lectura fácil es que el mercado subió gracias a ese control y que sufrirá si lo pierde. Bravos Research, un boletín de trading, sostiene lo contrario: el mercado subió a pesar de Washington, y un Congreso demócrata podría ser lo mejor que le pase.

Primero, el panorama tal como lo presentan. Los mercados de predicción dan un 66 por ciento a que los demócratas ganen ambas cámaras, un 27 a un Congreso dividido y un 7 a que los republicanos conserven las dos. De unos 30 millones de votos anticipados, cuentan un 47 por ciento con inclinación demócrata y un 35 republicana. Una encuesta del New York Times sitúa la aprobación de Trump en el 32 por ciento, y la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan está en niveles que históricamente han coincidido con recesiones. Los votantes están molestos por los precios, la gasolina, la vivienda, los aranceles y la guerra con Irán.

Lo interesante es lo que dicen de la valoración. Cuando Trump asumió, el S&P 500 cotizaba a unas 22 veces sus beneficios; Bravos lo sitúa hoy cerca de 18. Los beneficios subieron alrededor de un cincuenta por ciento en ese periodo, y el índice solo un treinta. Su explicación es la incertidumbre de política económica —comercio, política exterior y del Tesoro cambiando semana a semana—, que se ha mantenido en niveles no vistos en treinta años fuera de la pandemia. Los inversores siguieron comprando los beneficios, en su mayoría de la IA, pero pagaron menos por cada dólar de ellos.

Así que el argumento alcista es el bloqueo. Con 51 o 52 senadores demócratas, el filibusterismo sigue exigiendo 60 votos, y Trump conserva el veto. Nada radical sale adelante en ninguna dirección. Desde 1946, el S&P 500 ha estado más alto entre seis y doce meses después de cada una de las veinte elecciones de medio mandato, con una subida media de alrededor del 14 por ciento, y la explicación habitual es justamente esta: la oposición gana terreno, la política se congela y la incertidumbre baja. Si el múltiplo volviera simplemente a 22, eso solo supondría una subida de cerca del veinte por ciento.

Lo que no cambia es el déficit. Ronda los 1,7 billones de dólares, el más alto desde los años veinte fuera de la pandemia, y la Oficina de Presupuesto del Congreso lo proyecta en 1,8 billones en 2027 y 1,9 billones en 2028. La Seguridad Social, Medicare y los intereses de la deuda funcionan en piloto automático gane quien gane. Eso mantiene una presión constante sobre el dólar, y un dólar devaluado arrastra hacia arriba los beneficios nominales y el precio de las acciones. Parte de cualquier subida, medida en dólares, será simplemente el dólar perdiendo valor.

Conviene algo de cautela. El video termina con una oferta de suscripción que vence esta noche, y vale la pena recordarlo cuando un pronóstico llega con tanta seguridad. Veinte elecciones de medio mandato son un historial, no una ley, y las cifras de valoración son del boletín. Ellos mismos están en efectivo por ahora, y nombran el riesgo real sin rodeos: cómo reaccione Trump si pierde, con algunos de sus seguidores hablando ya de ley marcial. Aun así, la idea central se sostiene. Los mercados no necesitan un gobierno amigable. Necesitan uno predecible, y el Washington más predecible es uno que no puede hacer gran cosa.

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