El orden mundial globalista
Se está construyendo un mercado global único por encima de las culturas nacionales y religiosas, y esa es una mala noticia para las comunidades que quieren vivir según sus propios valores.
- Las fronteras y las culturas locales se están disolviendo para abrir todos los territorios a las mismas corporaciones y a las mismas tiendas.
- Los valores religiosos, tradicionales y familiares son tratados como obstáculos porque se resisten a convertirse en comportamiento de mercado.
- Irán es presentado como un problema por regir su sociedad con normas religiosas, y los conservadores cristianos de las zonas rurales de Estados Unidos reciben el mismo trato dentro de su propio país.
- El rechazo va en aumento a medida que la gente común desecha la idea de vivir en un gran mercado sin valores.
Perspectiva: Se prevé una mayor fricción entre la integración económica global y los movimientos populistas que defienden la cultura y la religión locales.