Adam Neumann habla del colapso de WeWork y de Flow, su nueva empresa
Adam Neumann dice que aceptar un cheque gigante de SoftBank fue lo que acabó con WeWork: una advertencia para los fundadores y para los inversionistas que respaldan su regreso.
- WeWork consumía mucho efectivo, pero crecía rápido: duplicaba sus ingresos cada año y planeaba una ronda pequeña antes de salir a bolsa.
- En cambio, Masayoshi Son, de SoftBank, le insistió en un solo recorrido en carro para que aceptara 4.200 millones de dólares, y ahí murió el plan de bajar el ritmo y volverse rentable.
- Neumann dice que el dinero se le subió a la cabeza, que la misión se perdió y que las malas decisiones se acumularon hasta que la compañía se vio forzada a una salida a bolsa para la que no estaba lista.
- El colapso lo dejó con tres empleados y cientos de millones de dólares en deudas, y afirma que la mayoría de los amigos que ganaron dinero con él desaparecieron.
- Está de vuelta con Flow, una empresa de vivienda en la que Andreessen Horowitz ha invertido 470 millones de dólares y él ha puesto 350 millones de su propio bolsillo.
Perspectiva: Flow le está apostando a contratos de administración en lugar de a los arriendos de largo plazo que hundieron a WeWork, así que su verdadera prueba llegará cuando tenga que crecer a escala.