Precios por vigilancia: por qué las empresas cobran según sus emociones
Las empresas están usando de manera silenciosa sus datos personales —incluso sus expresiones faciales— para decidir cuánto cobrarle, y es una mala noticia para quienes compran o piden transporte con el celular en la mano.
- Se ha descubierto que algunas aplicaciones venden datos de ubicación, y que los datos de conducción han llegado a las aseguradoras, lo que ha elevado las tarifas de las personas.
- Algunas cadenas de droguerías han instalado reconocimiento facial en las puertas de los refrigeradores para leer el estado de ánimo de los compradores y orientarlos hacia productos más costosos.
- Se sospecha que las aplicaciones de transporte cobran más cuando la batería del celular está baja, porque un teléfono a punto de apagarse significa que el usuario no puede comparar precios.
- El punto en común es sencillo: entre más sepa una empresa sobre su situación, más puede cobrarle por lo mismo.
Perspectiva: Se espera que este tipo de precios personalizados se extienda a medida que recolectar datos sea más barato, a menos que los reguladores intervengan.