Estados Unidos ataca tres buques petroleros iraníes tras un ataque con misiles contra naves de su Armada; el Pentágono aplica polígrafos a su personal por filtraciones
La guerra con Irán entró en una nueva fase en la que el petróleo mismo es el objetivo, lo cual son malas noticias para los conductores y buenas noticias para quienes apuestan a un alza en los precios del crudo.
- Estados Unidos hundió o dejó fuera de servicio tres buques petroleros iraníes después de que Irán disparara misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor estadounidenses durante el fin de semana festivo; no hubo estadounidenses heridos.
- Es la primera vez que Estados Unidos ataca deliberadamente cargamentos de petróleo en esta guerra, dejando atrás su práctica anterior de no tocar la infraestructura petrolera.
- Quemar petróleo iraní empuja al alza los precios globales, porque China tiene entonces que comprar barriles de reemplazo en otros mercados y esa competencia termina reflejándose en las bombas de gasolina en Estados Unidos.
- El Pentágono está aplicando pruebas de polígrafo a unos 50 oficiales de alto rango del estado mayor conjunto para determinar quién filtró informes sobre una escasez crítica de misiles interceptores, algo inédito en la época moderna y un fuerte indicio de que las filtraciones eran ciertas.
- Se espera que Irán intensifique la presión durante los próximos dos meses, con las elecciones en Israel a finales de octubre y las legislativas de mitad de período en Estados Unidos a principios de noviembre como puntos de presión.
Perspectiva: Se prevén más ataques de buque por buque, un aumento en los precios del petróleo y la gasolina, y el riesgo de que Irán escale hacia misiles más nuevos y difíciles de interceptar.