El aumento de los costos de refinación de combustible y un mercado laboral que se debilita
La brecha entre los precios del petróleo crudo y los de los combustibles refinados alcanzó máximos históricos, lo que anticipa una gasolina y un diésel mucho más costosos, y más dificultades para una economía que ya es frágil.
- Los márgenes de refinación se dispararon porque la guerra en Rusia y en Medio Oriente ha reducido con fuerza las exportaciones mundiales de gasolina y diésel.
- Si esos márgenes se mantienen altos, la gasolina en Estados Unidos podría costar entre 4,50 y 7 dólares por galón, y el diésel podría llegar a 8,50 dólares.
- El diésel es lo más determinante, porque todo lo que se vende en Walmart, Target y Home Depot debe transportarse en camiones hasta allí, de modo que los mayores costos se les trasladan a los compradores.
- El mercado laboral ya viene destruyendo empleos en los meses más recientes, un patrón que casi siempre ha significado recesión durante los últimos 75 años.
- El combustible costoso sumado a los despidos alimenta un círculo vicioso: menos gasto, ingresos más débiles para las empresas, más despidos, caída de las acciones y una economía aún más débil.
Perspectiva: Como no se ve un final rápido para ninguno de los dos conflictos, todo indica que los costos del combustible seguirán subiendo en medio de un mercado laboral flojo: el mismo escenario que quebró la economía en 2008.