Los bancos centrales retiran su oro de las bóvedas de Estados Unidos ante el aumento de las amenazas de sanciones
Los bancos centrales extranjeros están sacando su oro del territorio estadounidense y comprando más, un voto de desconfianza frente al dólar que resulta favorable para quienes tienen oro y desfavorable para quienes mantienen bonos de Estados Unidos.
- El banco central de los Países Bajos trasladó 86 toneladas de oro —por un valor cercano a los 12.000 millones de dólares— de Nueva York a Londres, con lo que redujo la porción almacenada en Estados Unidos de un tercio a menos de una quinta parte, y citó como razón la inestabilidad global.
- El detonante es el temor a una confiscación: Bessent afirmó que vienen nuevas sanciones bancarias semana tras semana, que dejarán a los sancionados por fuera del dólar, del sistema de transferencias de la Reserva Federal y de SWIFT.
- Los bancos centrales también están comprando con fuerza: las compras mensuales de oro pasaron de 37 toneladas en febrero a más de 100 toneladas en julio.
- El endeudamiento estadounidense es la causa de fondo: 1,8 billones de dólares adicionales en diez meses, un déficit récord de 432.000 millones de dólares en julio y unos intereses de la deuda que ya superan el billón de dólares al año.
- El oro ha subido 15% desde sus mínimos recientes y sigue al alza incluso mientras suben los rendimientos de los bonos, lo que rompe el patrón habitual y señala que los inversionistas esperan emisión de dinero.
Perspectiva: Se espera que más países repatríen su oro y sigan recortando sus tenencias de bonos del Tesoro, con un dólar que perderá terreno frente a los activos duros, ya sea de forma paulatina o en una crisis repentina.