El análisis de Finkelstein sobre el nuevo informe de violencia sexual del 7 de octubre
Un nuevo informe de 300 páginas que afirma que Hamás usó la violación como arma sistemática el 7 de octubre está siendo desmontado por carecer de pruebas: malas noticias para los reconocidos promotores del informe y un impulso para los críticos del relato israelí sobre la guerra.
- El informe tiene casi 300 páginas, pero la mayor parte son citas, reseñas y notas al pie, con el mismo puñado de testigos repetido una y otra vez.
- Su propia afirmación de contar con 10.000 fotos y archivos digitales de ese día no incluye ni una sola imagen de violación o violencia sexual, pese a las cámaras corporales, las cámaras de tablero, los circuitos cerrados de televisión y los videos de celulares.
- Eso debilita la tesis central: si el objetivo era aterrorizar a los israelíes con las imágenes, las imágenes existirían y habrían sido publicadas.
- Los testimonios son escasos: ninguna sobreviviente dice haber sido violada, y la testigo estrella solo afirma que *escuchó* varias violaciones al mismo tiempo desde el interior de un cuarto sin ventanas.
- El método mismo impide el escrutinio: a los testigos nunca se los interrogó ni se los cuestionó, porque el informe antepone los sentimientos de estos a su propia documentación.
Perspectiva: Se espera que el informe siga circulando por su extensión y por quienes lo respaldan —entre ellos Sheryl Sandberg y Rahm Emanuel— más que por sus pruebas, mientras los críticos difunden la refutación de manera más amplia.