Afganistán se está volviendo contra los talibanes
Cinco años después de la toma de Kabul, los talibanes están perdiendo el control a medida que se extiende la resistencia armada y su propia cúpula se divide: malo para los talibanes, pero todavía sin alivio para los afganos de a pie atrapados en medio.
- Tres de cada cuatro afganos no pueden costear alimentos, agua o vivienda básicos, y la mayoría de las familias están endeudadas.
- Millones pasan hambre y las organizaciones de ayuda están recortando sus operaciones porque se quedaron sin dinero, mientras la sequía, las inundaciones y los inviernos gélidos agravan la situación.
- Los grupos armados se multiplican: el Frente Nacional de Resistencia y el Frente por la Libertad de Afganistán en el norte, y un nuevo grupo liderado por el exgeneral Sami Sadat que opera dentro de Kandahar, el bastión de los propios talibanes.
- Los talibanes están divididos en la cúpula entre el líder supremo en Kandahar y funcionarios rivales en Kabul, y los comandantes locales están empezando a desmarcarse: uno de ellos derribó hace poco un helicóptero talibán en una disputa por las ganancias de una mina de oro.
- La rama afgana del Estado Islámico se está reconstituyendo en el este, lo que obliga a los talibanes a desviar fuerzas del combate contra la resistencia.
Perspectiva: Los talibanes lucen demasiado divididos para aplastar rápidamente a la resistencia, pero ningún grupo es aún lo bastante fuerte para tomar Kabul, así que se anticipa un desmoronamiento largo y desgastante antes que un colapso repentino.