La tensión logística de la Armada y la disputa por el estrecho de Ormuz
El petróleo sigue saliendo del golfo Pérsico en niveles muy por debajo de los previos a la guerra, y la Armada de Estados Unidos, encargada de hacer cumplir el bloqueo, se está desgastando al límite: malo para los mercados petroleros y peor para sus marinos.
- Los ataques iraníes golpean buques casi a diario, y tres petroleros chinos acaban de dar media vuelta en lugar de cruzar el estrecho.
- El petróleo que sale de la región está cerca de un tercio por debajo del nivel previo a la guerra, y el flujo es irregular en vez de constante.
- Irán está perdiendo terreno en el estrecho mismo, sobre todo porque el bloqueo estadounidense y las amenazas de sanciones ahuyentaron a los buques que usaban el canal iraní.
- Con las bases del Golfo abandonadas, la Armada abastece ahora sus portaaviones desde Diego García, a miles de kilómetros de distancia, con un sistema de suministro de tiempos de paz en un conflicto de guerra.
- Las tripulaciones del Lincoln están agotadas por despliegues interminables y mantenimientos aplazados, lo que aumenta las probabilidades de un accidente grave.
Perspectiva: Reemplazar al Lincoln por el George Washington no arreglará nada: la estrechez logística y el agotamiento de la tripulación siguen a la misión, no al buque.