Los hikikomori de Japón y el auge global de los adultos que se recluyen del mundo
Se profundiza una crisis social y económica a medida que millones de adultos en todo el mundo se apartan del trabajo y de la sociedad, sostenidos por padres cada vez más ancianos que no estarán por mucho más tiempo.
- Japón tiene un estimado de 1,46 millones de hikikomori —personas totalmente recluidas— y la mitad tiene entre 40 y 64 años, lo que significa que los padres que los cuidan están muriendo.
- El detonante es el dinero: la crisis de 2008, la pérdida de empleos por la covid, los altos arriendos y la falta de opciones para comprar vivienda empujaron a una generación a dejar de intentarlo.
- Cuando el arriendo consume más de la mitad de los ingresos, la motivación para trabajar se derrumba; los sociólogos lo llaman el "punto de retirada".
- Occidente sigue el mismo camino: 1 de cada 3 adultos menores de 35 años en Estados Unidos vive con sus padres, y el Reino Unido tiene 2,8 millones de personas sin trabajo por motivos de salud a largo plazo, muchas de ellas jóvenes.
- A medida que los baby boomers gastan sus ahorros en atención médica y venden las casas familiares, la herencia esperada se desvanece, dejando a los dependientes de mediana edad sin respaldo.
Perspectiva: Los gobiernos están ensayando soluciones —Corea del Sur paga a las personas recluidas cerca de 500 dólares al mes para que busquen ayuda, y Japón envía visitantes para persuadirlas de salir—, pero la presión sobre las pensiones, la seguridad social y los sistemas de salud solo aumentará a medida que los baby boomers envejezcan.