La posición debilitada del ejército estadounidense en el conflicto con Irán
Estados Unidos se está quedando sin misiles y sin margen de maniobra frente a Irán, una mala señal para el dominio militar estadounidense en Medio Oriente y una posición sólida para Teherán.
- Estados Unidos ha agotado la mayor parte de sus misiles interceptores: los Patriot pasaron de más de 4.000 a unos 800, y las reservas son tan escasas que los comandantes afirman que deben proteger a Estados Unidos antes que a Israel.
- Irán atacó objetivos estadounidenses en Jordania y Egipto para demostrar que puede alcanzar activos de Estados Unidos en cualquier lugar, lo que causó la muerte de tres militares y aun así conservó la mayoría de sus misiles intactos.
- Estados árabes como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Catar presionaron a Trump para que cancelara un gran ataque, por temor a que Irán respondiera destruyendo sus campos petroleros sin un vencedor claro.
- La disputa se centra ahora en el estrecho de Ormuz, donde Irán busca un acuerdo —mediado por Omán— que le permita conservar la capacidad de cerrar la vía navegable si Estados Unidos vuelve a atacar.
- Trump asegura que Irán suplicó negociar, pero la lectura más probable es que Irán negocia desde una posición de fuerza mientras Trump tiene dificultades para aceptar que no cuenta con una opción militar contundente.
Perspectiva: Un acuerdo que mantenga el flujo de petróleo está al alcance en términos que favorecen a Irán, pero la necesidad de Trump de una "victoria" firmada —sumada a la presión de Israel y de los halcones— podría arrastrar a Estados Unidos a una mayor implicación antes de que eso ocurra.