Los incendios forestales de Maui, tres años después
Tres años después de que el incendio de Lahaina dejara al menos 102 muertos, la mayor parte del pueblo aún no ha sido reconstruida, y sus habitantes plantean preguntas difíciles sobre las razones de ello, en medio de una avalancha de afirmaciones conspirativas sin fundamento que enturbian la historia real.
- Solo cerca de una cuarta parte de los edificios destruidos cuenta con permisos, y muchos menos están terminados, mientras que casi 200 negocios y cientos de viviendas siguen a la espera de aprobación.
- Muchos sobrevivientes permanecen en unidades de la FEMA, en viviendas temporales construidas por el estado o en carpas en la playa, y algunos aseguran que se les ha dicho que no pueden reconstruir en terrenos costeros privilegiados, lo que aviva la indignación ante lo que consideran un "despojo de tierras" para futuros complejos turísticos.
- Miles de millones en ayuda federal llegaron al condado de Maui, pero los habitantes y un legislador estatal afirman que poco ha llegado a la gente, y los llamados a una auditoría independiente no han prosperado.
- Se plantean serias inquietudes sobre la respuesta de emergencia en sí: vías bloqueadas, sirenas de alerta en silencio, desvío de agua y un conteo de víctimas cambiante.
- Las afirmaciones de que el incendio fue causado por "armas de energía dirigida", estelas químicas o medidores inteligentes se presentan aquí como hechos, pero carecen de pruebas y contradicen las conclusiones oficiales, que apuntan a líneas eléctricas caídas.
Panorama: Es probable que la reconstrucción siga siendo lenta y objeto de disputa, lo que mantendrá a los residentes desplazados en la incertidumbre y avivará los temores de un despojo de tierras de cara a la temporada electoral.