Estados Unidos devastó a Irán. ¿Cómo sigue Irán en la lucha?
Estados Unidos e Irán vuelven a deslizarse hacia una guerra a gran escala y, pese a que Washington proclama la victoria, Irán está lejos de ser derrotado, una mala noticia para quienes esperan que este conflicto termine pronto.
- Estados Unidos ganó en el campo de batalla —control casi total de los cielos, miles de objetivos iraníes destruidos, la armada de Irán hundida—, pero las victorias en el campo de batalla no han obligado a Irán a rendirse.
- Irán solo necesita conservar tres cosas: el control del estrecho de Ormuz, la capacidad de atacar objetivos en todo el golfo y el control de su propio gobierno, y todavía puede hacerlo.
- El poderío aéreo por sí solo no puede terminar el trabajo; la única manera de forzar una rendición es una invasión terrestre, algo que Trump prometió a los votantes que no haría.
- Irán oculta sus misiles y drones en túneles subterráneos profundos y en decenas de fábricas pequeñas y dispersas, de modo que los bombardeos no pueden eliminarlos más rápido de lo que Irán los reconstruye.
- El estrecho permanece cerrado no porque la armada de Irán sea fuerte, sino porque las lanchas rápidas, los drones y las minas marinas encarecen tanto los seguros que los buques de carga no se arriesgan a cruzar.
Perspectiva: Se prevé un enfrentamiento prolongado; Irán apuesta a que Trump no enviará tropas y, sin ellas, Estados Unidos no puede obligarlo a ceder.