Teoría de Juegos #25: Trump visita China
La visita de Trump a Pekín parece encaminada a producir un importante acuerdo entre Estados Unidos y China, lo que sería una buena noticia para los mercados globales y las grandes firmas financieras estadounidenses, pero mala para quienes apuestan por un desacoplamiento total.
- Trump llevó a su gabinete además de a los directores ejecutivos de Tesla, Apple, Boeing, BlackRock, Blackstone, Goldman Sachs, Citi, Mastercard y Visa —empresas que en conjunto valen más de 12 billones de dólares—, una comitiva que solo aparece cuando hay un acuerdo de gran envergadura.
- Se espera que China abra su sector financiero a las firmas estadounidenses, permitiéndoles vender monedas estables (stablecoins) y otros productos a los ahorradores chinos, lo que ayuda a Estados Unidos a financiar su deuda de 39 billones de dólares al lograr que los consumidores chinos compren indirectamente bonos del gobierno estadounidense.
- A cambio, China obtiene los chips de Nvidia para su desarrollo de inteligencia artificial, acceso al mercado estadounidense y un suministro energético estable del hemisferio occidental; Jensen Huang fue agregado al avión de Trump a último momento como señal de buena voluntad tras un avance en las conversaciones.
- Se rumora una inversión china de 1 billón de dólares en fábricas estadounidenses de vehículos eléctricos, y Trump podría modificar la política de Estados Unidos para respaldar la reunificación de Taiwán con China, una medida que trasladaría el problema estratégico a Japón y Corea del Sur.
- La fricción reciente —sanciones, restricciones a la inteligencia artificial, amenazas sobre las tierras raras, despliegues de buques de guerra— es en su mayoría teatro; ambos países dependen demasiado del sistema global existente como para romperlo realmente.
Perspectiva: Se espera un amplio acuerdo entre Estados Unidos y China en cuestión de días, que reestructuraría el comercio, las finanzas y la cooperación en inteligencia artificial en lugar de escalar la guerra comercial.