Hablar sobre el cuidado a largo plazo antes de necesitarlo
Tener una conversación familiar anticipada sobre el cuidado a largo plazo puede evitarle a un hogar complicaciones financieras y logísticas más adelante, y es beneficioso tanto para los padres que envejecen como para los familiares que terminan siendo cuidadores.
- Las familias deben determinar desde el principio qué ingresos o ahorros tienen realmente disponibles para pagar los cuidados, ya que el seguro de cuidado a largo plazo no es una opción para todos, especialmente para quienes tienen problemas de salud preexistentes.
- Es necesario designar a un cuidador principal, y esa persona debe tener acceso real a las cuentas bancarias y otras fuentes de dinero con anticipación, no después de que se presente una crisis.
- Un poder notarial es clave: uno médico permite que alguien tome decisiones de salud, mientras que uno financiero independiente permite pagar cuentas, administrar inversiones o tramitar reclamaciones de cuidado a largo plazo. Ser cónyuge no otorga automáticamente esa autoridad.
- Decidir de antemano si el cuidado se brindará en el hogar o en una institución es muy importante, ya que las instituciones pueden costar miles de dólares al mes y los precios varían ampliamente.
Perspectivas: Los especialistas recomiendan investigar los costos y hablar con un experto en ubicación de cuidados antes de que el cuidado sea urgentemente necesario, para que las familias no se vean sorprendidas por la factura ni por el proceso de toma de decisiones.