Las lamentables denuncias de fraude electoral de Netanyahu
Las elecciones de Israel acaban de entregar avances históricos a los partidos liderados por árabes, y Netanyahu responde con denuncias de fraude sin fundamento en lugar de aceptar el resultado, una mala noticia para la democracia israelí y buena para nadie, salvo para su propio control del poder.
- El partido Likud de Netanyahu obtuvo, de hecho, la mayor cantidad de escaños en la Knéset, y aun así él afirma que los partidos árabes "robaron" la elección sin ofrecer ninguna prueba.
- Los partidos liderados por árabes registraron una participación récord y casi duplicaron su número de escaños, lo que se interpreta como una reacción al conflicto en curso en la región.
- Netanyahu presiona a la policía y a los servicios de seguridad para que investiguen a los partidos árabes, repitiendo el mismo libreto de denuncias de fraude sin pruebas utilizado tras las elecciones de EE. UU. de 2020.
- Voces influyentes ya plantean abiertamente prohibir por completo a los partidos árabes en la Knéset, tras un intento anterior de Netanyahu antes de la elección que la Corte Suprema de Israel bloqueó.
- La formación de gobierno está estancada en un punto muerto, ya que ninguno de los dos grandes bloques quiere incluir a los partidos árabes en una coalición.
Perspectivas: se espera una presión continua para debilitar a la Corte Suprema de Israel y restringir la participación política árabe, con negociaciones de coalición que probablemente sigan paralizadas en el corto plazo.