Afirman que el daño económico de Washington es deliberado y que los precios de la energía marcan el rumbo de la economía
Un argumento contundente según el cual el daño a la economía de Estados Unidos es intencional y no accidental, planteado como una mala noticia para los estadounidenses de a pie que pagan precios más altos.
- La afirmación central: la magnitud del desorden actual es demasiado grande para explicarse solo por incompetencia.
- La guerra con Irán empujó al alza los precios del petróleo, y una gasolina más costosa encarece casi todo lo demás.
- Los costos de la energía y el crecimiento económico se mueven casi uno a uno, por lo que una energía costosa frena a toda la economía.
- La conclusión es que el repunte del petróleo era fácil de prever, lo que hace que las decisiones de política detrás de él parezcan deliberadas.
Perspectiva: Mientras la energía siga costosa, los precios en general seguirán subiendo y el crecimiento seguirá desacelerándose.