El Estado Islámico marcaba las casas de los cristianos en Siria e Irak
Un relato sombrío de la rapidez con la que las comunidades cristianas de Siria e Irak fueron atacadas tras la llegada del Estado Islámico: malas noticias para las minorías religiosas que todavía viven en la región.
- Los combatientes del Estado Islámico pintaban la letra árabe "N" —de Nasara, que significa cristiano— en las casas para señalar dónde vivían los no musulmanes.
- Las viviendas marcadas se convirtieron en blancos, y así los vecinos pasaron a ser presas fáciles.
- Cristianos que habían convivido con vecinos musulmanes durante generaciones, y que a menudo ayudaban a las familias más pobres, afirmaron que esos mismos vecinos los traicionaron en el momento en que el Estado Islámico tomó el control.
- La velocidad de ese derrumbe muestra lo frágil que puede ser la convivencia cuando un grupo armado da respaldo para volverse contra una minoría.
Perspectiva: las poblaciones cristianas en Siria e Irak siguen siendo reducidas y vulnerables, y cualquier nuevo quiebre del orden en esos países las pondría otra vez en riesgo.