La Casa Blanca celebra una reunión de emergencia por la fuga en un laboratorio ruso de peste
Un caso mortal de peste vinculado a un laboratorio ruso relacionado con armas biológicas desató cuarentenas en Siberia y un endurecimiento de los controles fronterizos en Asia Central: malas noticias para la confianza pública, con el riesgo real aún sin definir.
- Una técnica de 28 años de un instituto antipeste siberiano murió después de romper, según los reportes, un tubo de ensayo con bacterias vivas de la peste, y antes había tenido contacto con unas 200 personas.
- El Kremlin califica los reportes de rumores, mientras hospitales de Irkutsk, incluida una sala de maternidad, examinan a los pacientes en busca de síntomas de peste.
- Altos funcionarios de salud y de seguridad nacional de Estados Unidos se reunieron en la Casa Blanca para revisar la poca información de inteligencia disponible; tanto Trump como Rubio instaron a Rusia a ser más transparente.
- Kirguistán, Kazajistán y Uzbekistán reforzaron los controles fronterizos y sanitarios, una respuesta que parece más severa de lo que justificaría un brote natural de peste.
- La preocupación es la manipulación genética: la peste común responde a los antibióticos si se administran rápido, pero el laboratorio formaba parte del antiguo programa soviético de armas biológicas, lo que abre la posibilidad de una cepa resistente a los medicamentos.
Perspectiva: La peste se propaga con suficiente lentitud para que probablemente pueda contenerse, pero cabe esperar filtraciones desde Washington en los próximos días y conviene estar atentos a posibles suspensiones del servicio ferroviario en Rusia como verdadera señal de alarma.