Sam Altman dice que el público debe aceptar cierto daño causado por la IA
Sam Altman quiere reglas más laxas para la inteligencia artificial y afirma que la sociedad debería asumir ciertos perjuicios en el camino, un planteamiento inquietante para los trabajadores y para quienes dudan de que los directivos tecnológicos deban fijar las condiciones.
- El jefe de OpenAI sostiene que la gente debería aceptar ataques informáticos, estafas y usos indebidos como el precio de los beneficios de la IA, aunque pone el límite en los riesgos catastróficos.
- Los críticos califican esa postura de antidemocrática: un puñado de directivos, que ahora destinan grandes sumas de dinero a las elecciones, están decidiendo qué costos resultan aceptables.
- Daron Acemoglu, del MIT, se aparta de la corriente mayoritaria entre los economistas y advierte que el desempleo podría triplicarse en una década si nada cambia.
- En la ciudad de Nueva York, las ofertas de empleo para puestos de nivel inicial ya cayeron con fuerza en diseño, medios, redacción, atención al cliente y labores administrativas.
- El auge constructor de la IA avanza pese a los altos costos de financiación, lo que dificulta que la Reserva Federal logre contener la inflación.
Panorama: Trump designó al jefe de inteligencia Jay Clayton como zar de la IA, una señal de que a Washington le interesa más superar a China que regular la tecnología, así que es de esperar que el despliegue siga avanzando por delante de cualquier norma.