Rechazo a un respaldo estatal para las empresas de inteligencia artificial
La idea de convertir al gobierno en el "asegurador de última instancia" de las inversiones en inteligencia artificial está generando un rechazo furioso, y son malas noticias para los gigantes tecnológicos que esperaban una red de protección.
- La propuesta sobre la mesa dejaría a los contribuyentes como responsables si el despliegue de la inteligencia artificial sale mal.
- Los críticos dicen que es 2008 otra vez: primero las ganancias privadas y después las pérdidas públicas.
- La molestia se agudiza por los centros de datos, que encarecen los costos locales y presionan a los municipios mientras los beneficios se van para otra parte.
- Las advertencias sobre posibles estallidos sociales son explícitas: a una población fuertemente armada y ya desconfiada se le está pidiendo pagar la apuesta de otros.
- Se acusa a los medios tradicionales de allanarle el camino al rescate en lugar de cuestionarlo.
Perspectiva: Es previsible que el debate sobre el rescate se convierta en un punto de choque político mucho antes de que llegue una caída real de la inteligencia artificial.