El susto por la peste en Rusia y la historia del biolaboratorio en Ucrania
La muerte de una investigadora en Siberia se ha convertido en un pánico mundial por la peste, pero la evidencia disponible hasta ahora apunta a un caso aislado y no a una fuga de laboratorio o a un ataque biológico.
- Una joven trabajadora de un instituto de investigación contra la peste en Siberia murió de una neumonía de origen desconocido, y la historia estalló en titulares en todo el mundo sobre peste, cuarentenas y ciudades confinadas.
- Las autoridades rusas afirman que no se hallaron bacterias de la peste, pero la formulación es restringida: a ella le habían administrado antibióticos y no se han divulgado resultados de pruebas genéticas.
- Algunas cosas siguen sin cuadrar: seis hospitales de la región fueron cerrados durante tres semanas, el triple de lo que indican las recomendaciones habituales, y un alto funcionario publicó y luego borró la afirmación de que ella había muerto de peste.
- Robert Malone, quien evalúa posibles incumplimientos del tratado sobre armas biológicas para un organismo de la ONU, calificó como muy bajas las probabilidades de un incidente con armas o de una fuga de laboratorio, y el Departamento de Estado simplemente le está pidiendo a Rusia más información.
- La mayor preocupación planteada fue financiera, no médica: una deuda estadounidense cercana a los 40 billones de dólares, un dólar que se debilita y países que se alejan de esa moneda, con el oro y otros activos duros como cobertura.
Perspectiva: Se esperan en las próximas semanas los resultados de las pruebas genéticas que determinen qué la mató, sin que hasta ahora haya señales de propagación más allá del caso original.