Un plomero frustra un intento de secuestro de un avión de FlyDubai
Un copiloto de un vuelo Dubái–Tel Aviv apuñaló al capitán e intentó estrellar el avión, y los pasajeros lo detuvieron: se evitó una tragedia, pero queda una señal preocupante de que la amenaza ahora puede venir desde la propia cabina de mando.
- El copiloto apuñaló al capitán y puso el avión en un descenso pronunciado antes de que los pasajeros lo sacaran de la cabina y lo amarraran con cables de audífonos.
- El capitán herido logró abrir la puerta de la cabina; dos pilotos que viajaban fuera de servicio aterrizaron luego el avión de manera segura en Arabia Saudita, con las 174 personas a bordo con vida.
- Un pasajero israelí, plomero de profesión, ayudó a halar los mandos hacia atrás; dijo que aprendió a hacerlo viendo un programa de televisión sobre accidentes aéreos. Un odontólogo que iba a bordo atendió al capitán.
- El atacante es ciudadano omaní; Israel considera que se radicalizó y actuó solo, mientras Trump ha insinuado un vínculo con Irán que los investigadores no han confirmado.
- El incidente plantea preguntas difíciles sobre los controles de seguridad de las aerolíneas —cómo llegó un cuchillo a bordo— y sobre lo poco que las aerolíneas verifican y divulgan acerca de quién pilotea sus aviones.
Perspectiva: Se espera presión sobre las aerolíneas del Golfo y los reguladores de aviación para endurecer la verificación de antecedentes de las tripulaciones y la seguridad de las cabinas de mando, mientras continúa la investigación en los Emiratos Árabes Unidos.