Robert Pape sobre el riesgo de violencia poselectoral
El verdadero peligro este noviembre no es la intimidación de los votantes, sino lo que ocurra una vez empiece el conteo: una advertencia de que esta podría ser la elección más peligrosa en la memoria reciente.
- La zona de riesgo va desde el cierre de las urnas hasta la certificación y la posesión del nuevo Congreso a comienzos de enero de 2027.
- Si los republicanos sufren una derrota contundente, Trump enfrentaría no solo presión política, sino una posible destitución, con algunos sectores del Partido Republicano ya distanciándose de él.
- La guerra con Irán eleva lo que está en juego: un presidente con problemas internos puede escalar el conflicto en el exterior, lo que además construye un argumento de seguridad nacional para desplegar a los militares dentro del país.
- Los despliegues de la Guardia Nacional y las menciones a la ley marcial por parte de asesores externos de Trump apuntan a una disputa por el conteo, y no por la jornada electoral en sí.
- Los contrapesos que rodeaban a Trump en 2020 —funcionarios del gabinete dispuestos a decir que no— en su mayoría ya no están.
Perspectiva: Se espera que la presión aumente después de la noche electoral y no antes, con el punto de quiebre alrededor de la certificación en enero.