Elon Musk no es poderoso
Los fundadores tecnológicos ocupan un lugar más bajo en la estructura real de poder de lo que la mayoría supone, porque es el dinero, y no el código, lo que sigue marcando el rumbo.
- Los tecnólogos construyen las herramientas, pero no controlan el dinero que las financia.
- Necesitan tres cosas que dependen de terceros: financiación, acceso a datos y permiso.
- Sus verdaderos jefes son los actores financieros que impulsan el dinero programable, las identidades digitales, los puntajes sociales y la automatización.
- Como su software cruza fronteras, ganan terreno a medida que la globalización se fragmenta.
- Su influencia es real, pero prestada: dura mientras el capital siga fluyendo hacia ellos.
Perspectiva: Se espera que el poder tecnológico siga creciendo en el papel, mientras el sector financiero decide en silencio hacia dónde apunta.