Victor Davis Hanson y la dura economía de la vida en el campo

Sep 17, 2026

Las fincas familiares estadounidenses atraviesan una fuerte presión financiera, con quiebras en aumento y tasas de suicidio entre agricultores muy por encima del promedio nacional: malas noticias para las comunidades rurales y para cualquiera que todavía trabaje la tierra.

  • Los agricultores pagan durante todo el año seguros, mantenimiento, pesticidas y energía, pero no reciben ingresos hasta que se cosecha el cultivo.
  • Una sola decisión equivocada sobre el momento de la cosecha puede borrar decenas de miles en dinero prestado, sin forma de conocer la respuesta correcta de antemano.
  • La competencia global y los desplomes de precios, como el colapso de las uvas pasas en 1983, han acabado con fincas de varias generaciones sin que las familias que las administraban tuvieran culpa alguna.
  • La agricultura obliga a ser flexible y a aceptar que hay fuerzas que no se pueden controlar, a diferencia del mundo académico, donde una mala idea puede sobrevivir durante décadas.
  • Pesticidas que alguna vez se vendieron como totalmente seguros hoy son sospechosos de una serie de muertes por cáncer en familias de agricultores, incluida la del propio Hanson.

Perspectiva: Con los costos en aumento y los mercados volátiles, la diferencia entre las fincas que sobreviven y las que quiebran seguirá dependiendo de decisiones empresariales difíciles, no de la tradición.

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