Encuentro Global #5 (Toronto): la reestructuración corporativa de Canadá
Canadá se encamina hacia una década difícil de dolor por la guerra comercial, un reinicio financiero y una posible ruptura, lo cual son malas noticias para los canadienses que cuentan con el valor de sus viviendas, sus pensiones y su sistema de salud.
- Las conversaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá han colapsado, y Trump amenaza con aranceles que dejarían al acero, el alcohol y los lácteos canadienses por fuera de su principal cliente, lo que apunta a una profunda recesión canadiense en el corto plazo.
- Canadá no es un verdadero Estado nación, sino una colonia de recursos administrada para las finanzas de la City de Londres, con la Corona como propietaria de la mayor parte de la tierra y Mark Carney al servicio de esos inversionistas y no de los votantes.
- La inmigración masiva es una reestructuración corporativa: los trabajadores canadienses complacientes están siendo reemplazados por mano de obra más barata y con más hambre para exprimirle más rendimiento al país.
- Se espera un colapso financiero en los próximos cinco años que reinicie la economía y borre la riqueza inmobiliaria y las ganancias bursátiles de las que dependen los baby boomers.
- La verdadera pelea es Washington contra Londres por el hemisferio occidental, con las Malvinas y Alberta como los primeros focos de conflicto.
Perspectiva: Alberta vota por separarse, la Corte Suprema lo bloquea, Trump interviene y Canadá se fragmenta en provincias, dejando a Ontario con una economía que no puede sostenerse por sí sola.