La política de Trump hacia Irán estaba definida mucho antes de los ataques
El giro de Trump hacia la confrontación con Irán parece haberse planeado con meses de anticipación, lo cual es una mala noticia para quienes tomaron al pie de la letra sus promesas de campaña contra la guerra.
- El impulso a la "máxima presión" sobre Irán llegó a los pocos días de asumir el cargo, no como una reacción a los hechos.
- Las declaraciones públicas de que no habría guerra con Irán coincidieron con preparativos privados para eso mismo.
- Las advertencias de que esto podía convertirse en una guerra para derrocar al gobierno de Irán fueron descartadas en su momento como alarmismo.
- La versión oficial —que se trataba únicamente de destruir el programa nuclear de Irán— luce más débil en retrospectiva.
Perspectiva: La brecha entre lo prometido y lo que está ocurriendo apunta a una mayor escalada con Irán, no a una menor.