La renuncia de un investigador de Anthropic por la seguridad de la IA desata una pelea sobre la regulación
Un exinvestigador de Anthropic renunció públicamente y advirtió que la IA podría matarnos a todos, lo que desató una disputa sobre si es un verdadero denunciante o la cara visible de una campaña bien financiada para regular la IA: malas noticias para la salida a bolsa que planea Anthropic en cualquiera de los dos casos.
- Jacob Coxin, quien había trabajado en entrenamiento de IA tanto en OpenAI como en Anthropic, renunció y afirmó que ambas empresas avanzan de manera imprudente hacia una superinteligencia capaz de mejorarse a sí misma.
- Su publicación se volvió viral de inmediato, y escépticos como Elon Musk la calificaron de campaña montada, señalando una entrevista pactada de antemano con The Wall Street Journal y sus vínculos con financiadores del movimiento por la seguridad de la IA.
- Anthropic no lo descartó del todo: uno de sus propios responsables de alineación coincidió públicamente en que existe una posibilidad real de que la IA mate a todo el mundo en esta década y en que nadie ha resuelto el problema del control.
- El contraargumento es sencillo: China seguirá desarrollando la tecnología de todos modos, así que una pausa en Occidente solo le entregaría la delantera.
- Por separado, Anthropic informó que bloqueó intentos de usar sus modelos para ataques cibernéticos e investigación sobre armas biológicas, y admitió que ya no puede afirmar que sus modelos no causan daño.
Perspectiva: Se esperan llamados más fuertes en Washington a favor de normas para la IA, y especulaciones sobre que Anthropic podría aplazar su salida a bolsa hasta que baje el ruido.