Por qué la gente está destruyendo las cámaras de Flock
El rechazo a las cámaras automáticas de lectura de placas de Flock se está convirtiendo en vandalismo, y el costo de reemplazarlas recae sobre los contribuyentes, no sobre la empresa.
- Cada vez más personas que nunca aceptaron las cámaras las están derribando.
- Flock es dueña de las cámaras, pero los concejos municipales pagan por ellas y vuelven a pagar para reinstalarlas.
- Ese esquema hace que la empresa no pierda nada cuando una cámara es destruida, y el municipio asume la cuenta.
- Derribarlas constituye destrucción de propiedad privada, así que quienes lo hacen pueden ser judicializados.
- La vía que en realidad cambia algo es presionar al concejo municipal que firmó el contrato.
Panorama: Se esperan más cámaras dañadas y más facturas de reparación hasta que los gobiernos locales revisen los contratos.