El acuerdo petrolero de Trump con Venezuela y la jugada de presión sobre Irán y China
Estados Unidos cerró un acuerdo para obtener una participación en los campos petroleros de Venezuela, una victoria de largo plazo para el poder de negociación energético estadounidense y una mala noticia para Irán y China.
- Estados Unidos obtiene participación accionaria en campos venezolanos que contienen decenas de miles de millones de barriles en reservas, con el Pentágono supervisando el acuerdo y Marco Rubio al frente de las negociaciones.
- Chevron invertirá 7.000 millones de dólares para duplicar su producción en Venezuela, con la mira puesta en un crudo cuya extracción cuesta cerca de 20 dólares por barril, frente a un precio mundial superior a los 90 dólares.
- La jugada de fondo es Irán: las fuertes sanciones y las amenazas abiertas contra las instalaciones petroleras iraníes presionan a Teherán, y los barriles venezolanos le dan a China otra fuente de compra si el suministro iraní llega a cortarse.
- Venezuela recibe cerca de 100.000 millones de dólares en inversión privada prometida y nuevos ingresos tributarios para reconstruir la energía, el agua y la infraestructura básica.
- La medida encaja en una secuencia más amplia: asegurar primero el hemisferio occidental y el suministro estadounidense, y luego subir la presión sobre Irán.
Perspectiva: El petróleo en sí está a varios años de distancia, pero la presión sobre Irán y el estrangulamiento de las líneas de suministro de China están ocurriendo ahora.