Los republicanos se niegan a condenar los comentarios racistas de Laura Loomer
Los legisladores republicanos esquivaron las preguntas sobre los insultos de Laura Loomer, asesora de Trump, contra mujeres negras, y el punto de fondo es que los medios tradicionales nunca preguntaron desde un principio.
- Un periodista les preguntó a varios republicanos sobre el hecho de que Loomer llamara "ghetto" a congresistas negras y a una jueza de la Corte Suprema; casi todos dijeron que no habían visto los comentarios y se negaron a opinar.
- Loomer ha insistido públicamente y ha agregado burlas sobre correas y paseos de perros dirigidas a una candidata negra al Senado.
- La evasiva resulta conveniente porque, según se ha informado, Loomer tiene una influencia real sobre quién es contratado, despedido o deportado dentro del gobierno de Trump.
- El doble rasero es la noticia: a los demócratas les hacen preguntas interminables sobre su cercanía con Hasan Piker, mientras que a los republicanos vinculados con Loomer nunca les preguntan nada.
- El mismo silencio cubre el caso de un asesor de Mike Rogers que defendió a un grupo de chat neonazi y el de donantes con antecedentes de comentarios intolerantes.
Perspectiva: Se espera que Loomer conserve su influencia y que sus críticos en el Congreso sigan sin decir nada, con una atención de la prensa que seguirá siendo desigual durante la temporada de campaña.