Las advertencias sobre la seguridad de la IA llegan a Washington mientras senadores se oponen a la superinteligencia
La presión política contra el desarrollo de una IA superinteligente empieza a crecer en Washington, lo que representa una mala noticia para los laboratorios de IA y una buena noticia para quienes están preocupados por esta tecnología.
- Bernie Sanders le escribió a Sam Altman para pedir que se detengan los trabajos en superinteligencia, y varios otros miembros del Congreso están planteando ahora la misma alarma.
- Los gobiernos y la ONU están buscando discretamente la asesoría de investigadores en riesgos de la IA, aunque los asesores legislativos dicen que coinciden en privado, pero reciben instrucciones de no hablar en público.
- El grupo de presión a favor de la IA es grande y cuenta con buena financiación, y la mayoría de los políticos todavía evita el tema porque no sabe cómo puede recibirlo el electorado.
- Las encuestas muestran que los ciudadanos comunes ya sienten inquietud, por los centros de datos que elevan los costos de la energía y del agua, y por el empleo.
- La advertencia central para los líderes tanto en Washington como en Pekín es sencilla: si construyen un reemplazo para los seres humanos, pierden su propio poder.
Perspectiva: Se espera que más miembros del Congreso se pronuncien y que aparezcan propuestas iniciales, como la prohibición de los deepfakes, pero no habrá un freno serio al desarrollo de la IA de frontera en el corto plazo.