Médicos estadounidenses describen las condiciones en los hospitales de Gaza
Dos médicos estadounidenses que trabajaron en Gaza describen a niños baleados de manera deliberada y hospitales destruidos de forma sistemática: un panorama devastador de la guerra y de las armas estadounidenses que la financian.
- Una encuesta a 100 médicos estadounidenses que trabajaron en Gaza encontró que el 83 % vio a un niño con heridas de bala en la cabeza o el pecho todos los días que estuvieron allí.
- Las fuerzas israelíes siguieron el mismo patrón en un hospital tras otro: bombardear la zona, rodearla, cortar el suministro de alimentos, agua y electricidad, y luego irrumpir y destrozar los equipos.
- Un hospital se quedó sin electricidad para 38 bebés en incubadoras después de que sus paneles solares fueran bombardeados; ocho de los bebés murieron.
- La ayuda humanitaria fue bloqueada a gran escala: kilómetros de camiones detenidos en la frontera, e incluso instrumentos quirúrgicos personales y antibióticos confiscados.
- A médicos palestino-estadounidenses se les está negando la entrada con base en el lugar de nacimiento de sus padres o abuelos, lo que les impide trabajar junto a sus colegas.
Perspectiva: Sin que haya rendición de cuentas por los asesinatos del pasado y con las armas estadounidenses aún fluyendo, la presión se traslada ahora al Congreso y al trabajo documental que está llevando estos testimonios al conocimiento público.