Constantine Kisin y Steve Keen sobre populismo, clima y el conflicto con Irán
Un debate sobre si Occidente se encamina hacia un estallido social termina en una conclusión compartida y sombría: la economía, la energía y ahora una guerra en Medio Oriente empujan en la misma dirección, y ninguna de las dos partes ve una solución en camino.
- Europa y el Reino Unido apenas han crecido desde la crisis de 2008, y ese estancamiento, sumado a la molestia por la inmigración ilegal, está llevando a los votantes hacia la derecha dura en Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido.
- Los jóvenes excluidos del mercado de vivienda y sin capacidad de comprar nada propio se están inclinando hacia el socialismo en Estados Unidos: una reacción frente al capitalismo, no un plan.
- El conflicto con Irán es el mayor golpe de corto plazo: el estrecho de Ormuz está restringiendo el paso de petróleo, gas y fertilizantes, y los agricultores australianos ya sembraron la mitad del trigo que suelen sembrar porque los fertilizantes están demasiado costosos.
- Una escasez mundial de alimentos es el siguiente paso que se teme, con un impacto que llegará cuando se agoten las reservas, sin que nadie sepa qué tan grandes son.
- El alivio de las sanciones al petróleo ruso para llenar ese vacío le está ayudando a Moscú a financiar su guerra, un triunfo no buscado para Putin.
Perspectiva: Irán puede aguantar más que Washington, así que se espera que Trump busque un acuerdo que le permita salvar la cara antes de las elecciones de mitad de periodo, mientras los precios de los alimentos y la energía siguen subiendo.