Nos acercamos a una recesión
La economía luce sólida en la superficie, pero se trata de una fortaleza prestada: malas noticias para los trabajadores y para quienes cuentan con que el auge actual del consumo se mantenga.
- El gasto en inteligencia artificial ha sostenido el crecimiento durante los últimos cuatro años y ha ocultado buena parte del daño que hay debajo.
- Los aranceles, el petróleo, la guerra y un crédito privado inestable están desangrando la economía al mismo tiempo.
- El alza de las acciones hace que la gente se sienta más rica, así que sigue gastando en viajes, comida y compras mientras el ahorro cae casi a cero.
- Ese gasto funciona a crédito y, cuando los prestamistas dejen de financiarlo, el gasto se detendrá con él.
- Los despidos golpearían entonces un mercado laboral ya demasiado débil para absorberlos, y por eso el empleo es lo último en quebrarse.
Perspectiva: El auge se sostiene solo mientras duren el ciclo de la inteligencia artificial y el crédito fácil, y ninguno de los dos parece hecho para durar.