Crece el rechazo local contra las cámaras lectoras de placas de Flock
Una revuelta ciudadana contra las cámaras lectoras de placas de Flock se está extendiendo por igual en municipios republicanos y demócratas, una mala noticia para la empresa y para los departamentos de policía que instalaron sus equipos sin mayor publicidad.
- Un concejal del condado de Sullivan, en Tennessee, le dijo a un representante de Flock en una reunión pública que el presidente ejecutivo de la empresa debería ser ahorcado por traición, pocos días antes de una votación sobre la renovación del contrato.
- La molestia atraviesa las líneas partidistas: conservadores rurales, progresistas urbanos y habitantes de los suburbios están rechazando la medida, sobre todo porque las cámaras se instalaron sin ningún debate público.
- Flock promete ahora reformas, tras los informes de que policías usaron el sistema para rastrear a sus exparejas: se exigirán números de caso para hacer búsquedas y los datos se eliminarán a los siete días, en lugar de 30.
- Esos cambios tienen vacíos importantes: las búsquedas de emergencia pueden omitir el número de caso y los contratos vigentes conservan sus reglas anteriores, con plazos de retención más largos.
- El reclamo de fondo no es cuánto tiempo se guardan los datos, sino que una empresa privada, y no un gobierno al que la ciudadanía pueda sacar con su voto, esté ejerciendo vigilancia masiva sobre conductores comunes y corrientes.
Panorama: Se espera que más condados voten para cancelar o reducir los contratos con Flock, mientras las cámaras siguen expandiéndose más rápido de lo que los municipios logran retirarlas.