Un mecanismo de rescate oculto podría dejar a los contribuyentes estatales con la cuenta si el auge del gasto en inteligencia artificial se derrumba, en un eco de la crisis de 2008.

Aug 11, 2026
  • Grandes firmas de capital privado como Apollo y KKR son ahora propietarias de aseguradoras de vida y han venido cargando sus balances con préstamos de crédito privado de alto riesgo, muchos vinculados a centros de datos de inteligencia artificial.
  • La mitad de los préstamos en estas aseguradoras de propiedad de capital privado son crédito privado poco sólido, frente a una pequeña porción en una aseguradora normal, y son difíciles de valorar, con agencias calificadoras complacientes que los avalan.
  • Si la burbuja de la inteligencia artificial estalla y una de estas aseguradoras quiebra, ya existe un rescate incorporado en la ley: en 44 estados, las aseguradoras que sobreviven y asumen la cobertura de la firma quebrada reciben un crédito fiscal por el monto total, de modo que son los contribuyentes quienes pagan la cuenta.
  • A diferencia del rescate de un banco, que requiere una nueva ley como el TARP de 2008, este se activa de forma automática: no se necesita ninguna votación.
  • El dinero sigue llegando en abundancia, incluido un nuevo acuerdo de financiación para inteligencia artificial por 500.000 millones de dólares con Apollo, Blackstone, Goldman y Nvidia, aun cuando los modelos de inteligencia artificial chinos más baratos y un desplome de las acciones tecnológicas siembran dudas sobre todo este despliegue.

Perspectiva: El esquema no ha sido puesto a prueba y sería un caos ejecutarlo en la práctica en los 50 estados, así que, si una aseguradora importante quiebra en medio de una tensión económica generalizada, el rescate "automático" podría fallar en lugar de funcionar sin contratiempos.

← Lo último · Archivo