La WNBA convoca una reunión de emergencia por la elegibilidad de atletas transgénero
La WNBA está bajo presión para fijar una postura sobre las jugadoras transgénero: un dolor de cabeza para la liga, pero una mina de oro para quienes poseen una parte de ella.
- Una provocación viral que se burla de las reglas de la liga —un hombre que se declaró "promesa" de la WNBA porque la elegibilidad solo exige decir quién eres— acumuló decenas de millones de reproducciones y presionó a los directivos a crear un grupo de trabajo sobre atletas transgénero.
- La liga está acorralada: si rechaza la provocación, la indignación continúa; si fija estándares para atletas trans, las jugadoras más corpulentas tras la transición siguen dominando; y si aplica pruebas de sexo biológico, como acaba de hacer el tenis femenino, se arriesga a una rebelión dentro de sus propios vestuarios y cuerpos técnicos.
- El drama dentro de la cancha aviva el fuego, incluida una falta dura de Sophie Cunningham y una jugadora rival que la calificó de "privilegio blanco", mientras que estrellas como Caitlin Clark solo quieren hablar de baloncesto.
- Esta es la historia del dinero: el valor de los equipos de la WNBA saltó de entre 10 y 20 millones de dólares en 2020 a un promedio de 427 millones en la actualidad, con las Golden State Valkyries valoradas en 850 millones.
- Eso equivale a un retorno de cerca de 40 veces en seis años —superando las ganancias del Bitcoin en el mismo periodo—, impulsado casi por completo por el auge de asistencia que generó Caitlin Clark.
Perspectiva: es probable que pronto la liga se vea obligada a redactar una política de elegibilidad para atletas transgénero, pero se espera rechazo sea cual sea la decisión.