Bitcoin como dinero que el Estado no puede confiscar ni congelar
Mantener el efectivo en forma de Bitcoin se presenta como una manera de ser realmente dueño del propio dinero, algo conveniente para quienes temen que los bancos o los gobiernos controlen sus ahorros.
- La idea central: con Bitcoin uno posee por completo algo que nadie más poderoso puede quitarle.
- El efectivo físico es un pasivo: si uno lo lleva consigo puede ser confiscado; si lo deposita en un banco, es el banco el que decide si uno lo recupera.
- Los retiros grandes generan trámites y preguntas, y enviar dinero al exterior puede requerir la autorización de varios bancos y bancos centrales.
- Bitcoin se mueve de otra forma: un millón de dólares puede viajar a cualquier lugar en segundos en forma de una clave privada, sin intermediarios que lo controlen.
- También puede ser un activo al portador, cargado en una moneda física o escrito en papel, a diferencia del oro, que es difícil de movilizar cuando otros se oponen.
Perspectiva: Se espera que este argumento del "dinero que uno controla por completo" siga impulsando el interés en Bitcoin a medida que crecen la desconfianza hacia los bancos y los controles a los movimientos transfronterizos.