Los deepfakes de IA son ya tan buenos que la gente no puede confiar en lo que ve, lo que aumenta el riesgo de desinformación masiva.
Una advertencia sobre cómo las falsificaciones generadas por IA están erosionando la confianza en lo que la gente ve y escucha, algo perjudicial para cualquiera que intente distinguir lo real de lo falso en internet.
- La IA ya puede falsificar video y audio tan bien que, por primera vez en la historia, uno no puede confiar en sus propios ojos.
- El problema pasó de encontrar información a verificarla: lo difícil es saber si lo que uno ve es real.
- Esta pérdida de confianza abre la puerta a la desinformación a gran escala y a la manipulación de lo que la gente cree.
- El Foro Económico Mundial ha señalado la información falsa y engañosa como uno de los mayores riesgos globales.
Perspectiva: Se espera que la disputa por lo que es real se intensifique, a medida que las falsificaciones de IA se propagan más rápido que las herramientas para detectarlas.