Las empresas de Elon Musk se tambalean mientras renuncian sus principales directivos y se cuestiona la altísima valoración de SpaceX
SpaceX y el imperio de Musk están bajo presión, lo que representa una mala noticia para quienes apuestan fuerte por sus promesas de inteligencia artificial y de exploración espacial.
- La acción de SpaceX cayó de forma pronunciada, y hay una salida constante de directivos de alto nivel, incluidos el jefe de producto de X y personal de su equipo de inteligencia artificial.
- Musk afirma que SpaceX alcanzará enormes hitos de ingresos para 2030, pero los bancos proyectan apenas una fracción de esa cifra, y sus plazos anteriores (como el de los robotaxis) se siguen incumpliendo.
- La propuesta de la compañía es ahora, sobre todo, un relato de inteligencia artificial y computación en la nube, que vende la misma capacidad de cómputo que ya ofrecen Amazon, Microsoft y Meta.
- Todo el auge de la inteligencia artificial luce sobredimensionado: el gasto es enorme, los retornos reales son escasos y las ventas de inteligencia artificial de Microsoft dependen en gran medida de un solo cliente, OpenAI.
- Google, Meta y otras empresas también están reorganizando sus liderazgos en inteligencia artificial y volcando dinero en el sector, lo que aumenta los temores de una burbuja sostenida por la expectativa y por acuerdos circulares.
Perspectiva: Si un gran actor tecnológico reduce su gasto en inteligencia artificial sin pruebas de retornos sólidos, podría desencadenar una amplia ola de ventas.