Los fondos apenas empezaron a estallar
La euforia por la inteligencia artificial choca contra un muro a medida que colapsa un gran fondo de cobertura y crecen las dudas sobre si el enorme gasto en IA llegará a ser rentable alguna vez, un panorama negativo para los inversionistas en IA y para las empresas endeudadas que están detrás.
- Un fondo de cobertura de 45.000 millones de dólares dirigido por Leopold Aschenbrenner, una estrella de la IA de 24 años, recibió una llamada de margen y se vio obligado a liquidar todas sus acciones de golpe después de que salieran mal grandes apuestas en IA.
- Empresas como OpenAI ya están recortando los precios de la IA a medida que aparece competencia más barata desde China y otros lugares, por lo que las jugosas ganancias que todos apostaban podrían no llegar.
- Meta y Amazon están invirtiendo cientos de miles de millones en IA, pero los costos aumentan más rápido que las ventas, y el flujo de caja libre de Meta y Google se ha desplomado.
- El costo de asegurar la deuda de las grandes tecnológicas está subiendo, y los gigantes dicen que pedirán prestado a cualquier tasa de interés con tal de seguir gastando: una señal de alerta, no de confianza.
- El verdadero peligro son los proveedores de IA más pequeños y las empresas de chips con balances débiles y mucha deuda, que podrían quebrar si el auge de la IA apenas se detiene.
Perspectiva: Si el gasto en IA no rinde frutos pronto, es de esperar que más fondos y más empresas pequeñas cargadas de deuda estallen, incluso mientras gigantes como Nvidia y Microsoft logran capear el temporal.