La maquinaria de guerra estadounidense, explicada
Un análisis profundo de cómo Estados Unidos construyó el ejército más costoso del mundo, y de cómo las ganancias de la guerra y los programas secretos han distorsionado sus decisiones.
- Estados Unidos gasta más en su ejército que los siguientes 10 países juntos, porque actúa como policía global con 800 bases en otros países.
- Más de la mitad del presupuesto se destina a cinco grandes contratistas —Lockheed, Boeing, Raytheon, General Dynamics y Northrop—, que enfrentan poca competencia y con frecuencia cobran de más.
- Esas empresas hacen lobby ante los legisladores, recurren a una "puerta giratoria" de exgenerales y reparten empleos en fábricas por distintos estados, de modo que ningún político quiere recortar el gasto.
- El Pentágono ha reprobado seis auditorías consecutivas y no puede localizar el 61% de sus activos físicos.
- Estados Unidos vende armas a más de 100 países como una moneda de cambio para ganar influencia, pero esa capacidad de presión a menudo falla: Arabia Saudita e Israel usaron armamento estadounidense de maneras a las que Estados Unidos se oponía.
- Tras el 11 de septiembre, la CIA operó cárceles secretas conocidas como "sitios negros" en decenas de países y torturó a sospechosos, lo que produjo poca información útil y contaminó casos reales de terrorismo, por lo que algunos cabecillas quizá nunca sean juzgados.
Perspectiva: El gasto sigue aumentando sin un freno político real, y los mismos conflictos de interés impulsados por las ganancias que alimentaron guerras pasadas siguen firmemente en su lugar.