Las cámaras de vigilancia se expanden como una amenaza para la libertad
La vigilancia masiva se expande en silencio, y esto la plantea como un peligro creciente para la libertad de las personas comunes.
- Redes de cámaras lectoras de placas como Flock se están implementando en las comunidades sin que la gente lo sepa o lo consienta.
- La advertencia: los gobiernos nunca venden la vigilancia como control; la venden como seguridad y protección frente a los enemigos, y luego construyen una red de rastreo dentro de casa.
- El temor es que Estados Unidos derive, como Londres o China, hacia una sociedad vigilada que solo advierte el cambio cuando ya perdió sus libertades.
- Algunas personas, por frustración, están derribando físicamente los postes de las cámaras; la solución que se prefiere aquí son nuevas leyes, pero eso requiere primero presión pública.
- Tanto la resistencia ciudadana como las propias empresas reciben el crédito de haber encendido el debate que podría conducir a una reforma.
Perspectiva: Se espera más discusión pública sobre la vigilancia, con pocas probabilidades de una reforma legal a menos que la conciencia siga creciendo.