La deuda de 39 billones de dólares de Estados Unidos y las grietas en el sistema del dólar
Una visión sombría de la economía estadounidense que sostiene que el dominio del dólar sobre el mundo se está debilitando y que los estadounidenses de a pie pagarán el precio con tasas más altas y una riqueza cada vez menor.
- El dólar se mantiene fuerte principalmente porque el mundo tiene que comprarlo para adquirir petróleo, un esquema que se remonta a un acuerdo de 1974 entre Estados Unidos y Arabia Saudita, después de que Nixon rompiera el vínculo del dólar con el oro.
- China, Rusia, Arabia Saudita y el grupo de los BRICS están sacando lentamente el petróleo y el comercio del dólar mediante sistemas como mBridge, que eluden la banca controlada por Estados Unidos, y la participación del dólar en las reservas mundiales ha caído del 85% a cerca del 58%.
- Japón está poniendo fin a 17 años de tasas cercanas a cero, lo que está desmontando el "carry trade del yen" y empujando a los inversionistas japoneses a deshacerse de su enorme volumen de deuda estadounidense, lo que significa menos compradores de bonos del Tesoro y tasas más altas en Estados Unidos para hipotecas, automóviles y tarjetas de crédito.
- La caída del bitcoin por debajo de los 60.000 dólares en junio de 2026 se presenta como una sacudida deliberada del mercado, con grandes firmas como BlackRock acaparando monedas de pequeños inversionistas presa del pánico, mientras que la proyección de precio a largo plazo sigue siendo alcista.
- Una larga lista de "trampas financieras" cotidianas completa el panorama: los seguros de vida entera, los automóviles nuevos, los pagos mínimos de las tarjetas de crédito, las loterías, las multipropiedades, los esquemas de mercadeo multinivel (MLM) y las universidades con fines de lucro, todo presentado como una silenciosa fuga de dinero de los bolsillos de la clase media.
Perspectiva: Si la demanda extranjera de dólares y bonos del Tesoro sigue disminuyendo, hay que esperar mayores costos de endeudamiento y una reducción de la riqueza inmobiliaria y bursátil de los estadounidenses comunes, aunque sin un desplome repentino.